EL HALCÓN DE JAPÓN

📸 Fotografía de la familia Abe en 1955. Abe Shinzō aparece junto a su madre Yoko mientras que su hermano mayor, Hironobu, permanece junto a su padre, Shintarō.

✒️ Parte I: “Infancia”.

El gobierno de @shinzoabe representó la estabilidad política tras seis años de cortos e inestables gobiernos.

Conocido como el “Halcón de Japón”, la figura de Abe se caracterizó por su transparencia personal a la hora de expresar sus intenciones y por la capacidad de llevar sus planes a cabo con una férrea oposición que, en más de una ocasión, ha puesto contra las cuerdas al gobierno del #PLD.

Si bien su mandato finaliza sin ver cumplidos una parte de sus principales objetivos, es innegable su incansable trabajo por la consecución de los mismos. Todos conocemos a Abe como político pero, ¿quién es Abe Shinzō y cuál es su historia? Abe Shinzō nació en Tokio el 21 de septiembre de 1954, siendo el segundo hijo de Abe Shintarō, un reportero del periódico #MainichiShimbun que saltaría al escenario político en 1957 y de Kishi Yoko, hija del que fuera Primer Ministro entre 1957 y 1960, Kishi Nobusuke. Tiene dos hermanos, Hironobu (nacido en 1952) y Nobuo (nacido en 1959).

Con estos antecedentes familiares, la cercanía con la política era inevitable. En los primeros años de su infancia, Abe creció junto a sus abuelos maternos, Nobusuke y Ryoko, y su madre Yoko, debido a que Shintarō se encontraba prácticamente ausente por circunstancias laborales.

La figura paternal de Abe fue reemplazada por su abuelo Nobusuke, quién por entonces ostentaba el cargo de Primer Ministro en una época convulsa en la política nipona.

Entre 1957 y 1960, Nobusuke debió gobernar en medio de un turbulento clima propiciado por la izquierda, que lo acusaba de ser un criminal de guerra durante el gobierno del general Tōjō Hideki. Un tenso clima social y político que, lejos de pasar inadvertido para el pequeño Abe, se convirtió en una dura experiencia para un niño que aún no alcanzaba a comprender el mundo a su alrededor.

✒️ Parte II: “Recuerdos del pasado”.

Nagatachō, Tokio, noviembre de 1959. Más de 80.000 personas pertenecientes a la federación sindical Sōhyō y la organización ultraizquierdista Zengakuren, caracterizadas por su violencia, asaltan el edificio de la #DietaNacional en medio de una de las sesiones más difíciles de la época en la que el Primer Ministro, Kishi Nobusuke, trataba de aprobar el Tratado de Cooperación y Seguridad Mutua entre EEUU y Japón.

Los enfrentamientos con la policía metropolitana obligaron a Kishi a huir del edificio por su seguridad. No era una época fácil en Japón.

En los años precedentes, diversas organizaciones radicales de índole comunista habían perpetrado varios atentados en la capital nipona contra oficinas de periódicos y sedes de partidos conservadores.

De esta época, @shinzoabe recordaría en su libro “Utsukushii Kuni-e” (“Hacia un país hermoso”): “El ambiente de aquella época era un tanto incierto. Yo tan solo era un niño pero en mi familia se hablaba de aquellos sucesos con preocupación”.

También recordaría: “Durante mi infancia, mi padre estuvo bastante ausente por cuestiones de trabajo, por lo que el cuidado de mis hermanos y yo recayó en mi madre y mi abuelo Nobusuke, junto a quién pasé mucho tiempo y que representaba una figura paternal. Él disfrutaba mucho de nuestra compañía y jugaba con frecuencia con nosotros”.

También recordaría: […] “Recuerdo estar sentado en el regazo de mi abuelo, cuando apenas tenía cinco años, y escuchar cómo los manifestantes gritaban y lanzaban insultos contra él. En aquel momento no comprendía nada”.

[…] “Años después, durante mi paso por la escuela primaria, muchas personas cercanas a mí, como mis compañeros de clase, solían señalar a mi abuelo como un criminal de guerra de clase A, algo que a cualquier niño de apenas diez años afectaría emocionalmente”.

[…] “Realmente aquellos años fueron duros al soportar palabras despectivas hacia él y hacia mi propia familia. Reconozco que, a causa de esa experiencia, posiblemente se deba mi apego emocional hacia el conservadurismo desde mi juventud”.

📸 Abe Shinzō como adolescente durante su etapa como universitario, en la década de 1970.

Parte III: “La juventud del halcón”.

Del carácter del joven @shinzoabe durante su paso por la escuela primaria y secundaria dan testimonio sus profesores: “Era un muchacho de temperamento activo y mente ágil y despierta. Aunque no destacaba como el mejor estudiante, tuvo calificaciones notables gracias a su perseverancia, destacándose en Geografía e Historia”.

[…] “En cierta forma era testarudo a la hora de conseguir sus objetivos y no se detenía ante ningún obstáculo hasta verlos cumplidos”. Tras finalizar secundaria, Abe ingresaría en la #UniversidadDeSeikei en 1972, donde cursó Ciencias para la Administración Pública.

Fue durante esta etapa cuando comenzó a practicar el tiro con arco, un deporte que aún hoy continúa practicando en su tiempo de ocio. Sus compañeros decían de él: “Era un joven sociable y afable con sus compañeros.

Alguien con quien contar para un problema, siempre dispuesto a ayudar”. Y añaden: “No obstante, es cierto que llamaba la atención su seriedad con respecto a ciertos temas de relevancia social. Mientras muchos reíamos o bromeábamos con temas políticos, él mostraba bastante interés en ellos, algo poco común”.

En 1976, tras salir de la universidad, se trasladaría a #California, EEUU, con la intención de mejorar su nivel de inglés. Hasta tal punto se tomó con empeño esta meta que incluso abandonó la escuela en la que se había inscrito debido a que gran parte de sus compañeros eran japoneses, lo que le impedía practicar de forma continuada el idioma.

Ingresó entonces en una academia de Long Beach, viviendo en una casa de acogida de una familia italoestadounidense. A finales de 1977, sin obtener el título pero habiendo alcanzado su objetivo en el avance de la lengua, Abe regresó a #Japón con una experiencia formativa y personal importante en su futura carrera profesional.

✒️ Parte IV: “El largo camino hacia la política”.

Tras volver de los Estados Unidos el joven Abe, con apenas veintitrés años, comienza a trabajar como oficinista para la compañía siderúrgica #KobeSteel.

Esta primera experiencia laboral supuso, en palabras de Abe, “sentirse miembro de la sociedad aportando a ella su trabajo y conocimientos”. En 1982, tras tres años de empleo, es designado por su padre, en aquel entonces Ministro de Relaciones Exteriores, como su secretario. De esta etapa, que supuso el primer contacto directo con la política nacional, Abe aprendió la pericia de su progenitor, que unida al carácter carismático también heredado de él lo convertiría en una futura promesa de la política nacional.

La importancia de Shintarō en la política exterior de Japón de la década de 1980 llevó al joven Shinzō a acompañarle en reuniones y conferencias con grandes personalidades de la época, desde el Primer Ministro Nakasone Yasuhiro hasta el Presidente de los EEUU, Ronald Reagan pasando por los Ministros de Exteriores soviético y chino, Eduard Shevardnadze y Wu Xueqian, en una época convulsa en la que la Guerra Fría parecía llegar a su culmen y en la que podía ocurrir cualquier episodio diplomático inesperado.

📸 Abe Shinzō, Subsecretario del Gabinete, responde a las preguntas de los periodistas tras la reunión con los familiares de los ciudadanos secuestrados por Corea del Norte. Tokio, 24 de enero de 2003.

✒️ Parte V: “El despegue”.

Cuando se inició la década de 1990, Abe Shinzō ya tenía claro su objetivo en la política. Por aquel entonces había ocupado ya las secretarías del Ministro de Relaciones Exteriores y del Presidente del Consejo General del PLD, reuniendo con ello una importante experiencia política. En 1987 había manifestado ya su intención de presentar su candidatura como miembro de la Cámara de Consejeros, pero siguió los consejos de su padre en favor de otro de los candidatos y decidió apartarse de la carrera.

A partir de 1990, la salud de su padre comenzó a decaer rápidamente tras serle detectado un cáncer de hígado. Shintarō, del que muchos vaticinaban que podría convertirse en un futuro Primer Ministro, se vio obligado a apartarse de la política, falleciendo apenas un año después. En su libro “Utsukushii Kuni-e” Abe declaró: […] “Desde aquel momento, mi carrera política se centró en alcanzar lo que él no pudo lograr por su repentina muerte”.

En 1993 decide postularse a las elecciones  como miembro de la Cámara de Representantes por el primer distrito de la prefectura de Yamaguchi, obteniendo una exitosa victoria. En 1996 sería reelegido de nuevo y en 1999 se convertiría en el Director del Comité de Bienestar Social de la Cámara de Representantes.

También por esta época sería uno de los principales apoyos de Koizumi Jun’ichirō, figura política emergente. Bajo el segundo gabinete del Primer Ministro Mori Yoshiro, Abe ocupó el puesto de subsecretario de la Secretaría del Gabinete, que mantendría tras la llegada al gobierno de Koizumi en 2001. Al año siguiente alcanzaría gran notoriedad al ejercer como negociador durante los encuentros con el dictador norcoreano, Kim Jong-il, con respecto a los secuestros de ciudadanos japoneses, en los que no tuvo reparos en expresar su total oposición al régimen comunista de Pyongyang.

Esta popularidad le valió para alcanzar en 2003 la presidencia del PLD y su nombramiento como Secretario Jefe del Gabinete de Koizumi en 2005. Por este tiempo, los medios de comunicación se referían a Abe como un posible candidato a Primer Ministro.

✒️ Parte VI: “El primer gobierno”.

El 20 de septiembre de 2006, Abe Shinzō es elegido presidente del PLD con el apoyo de la facción del ex Primer Ministro, Mori Yoshirō.

Seis días después era elegido Primer Ministro con 339 votos a favor de los 475 de la Dieta, convirtiéndose a sus 52 años en la persona más joven en ostentar dicho cargo desde el nombramiento de Konoe Fumimaro en 1941. Abe continuó las reformas fiscales de su predecesor Koizumi y añadió la implementación de recortes en gastos institucionales como apoyo a las medidas.

En materia educativa, Abe fue un firme revisionista de la Historia nacional, manteniendo la postura de que Japón no debía avergonzarse de su pasado.

Estas políticas generarían recelo en las naciones vecinas, especialmente en Corea del Sur y China. En las Relaciones Exteriores, Abe se caracterizó por su dura oposición al régimen norcoreano, con quién se alcanzó un acuerdo para que regresaran temporalmente a Japón. Unas semanas después de la llegada de los rehenes, el ejecutivo de Abe impidió su regreso a Corea del Norte, lo que abrió un conflicto diplomático que tensó la situación en la región tras el lanzamiento de misiles al Mar de Japón por parte de Pyongyang.

Con China, la diplomacia tomó otros tintes, siendo la voluntad de Abe la del acercamiento diplomático y el tejido de unas relaciones más estrechas, dificultadas en parte tras las visitas del mandatario japonés al Santuario Yasukuni, a pesar de que el gobierno aclarase en numerosas ocasiones que tales visitas eran un asunto interno.

Pero si de algo se caracterizó el gobierno de Abe es su incansable lucha por la abolición del artículo 9 de la Constitución, por el cual se impide a Japón mantener por ley un ejército propio y armamento militar en medio de las amenazas de Corea del Norte.

Todas estas cuestiones debieron ser abordadas por el gabinete en apenas un año y tras la impopularidad de algunas medidas, los escándalos de dos ministros del gobierno y los problemas de salud del propio Abe debido a una colitis ulcerosa, el 12 de septiembre de 2007 este anuncia su intención de renunciar y convocar elecciones. No obstante, quedaba patente la enérgica capacidad política de Abe en cuestiones de gran relevancia para la nación, algo que le llevaría de nuevo años después a lo más alto.

✒️ Parte VII: “La reelección”.

Tras su dimisión, Abe fue reelegido en para su escaño por el cuarto distrito de Yamaguchi durante las elecciones de 2009 y, el 26 de septiembre de 2012, sería reelegido como presidente del PLD. Para entonces, Abe se hallaba recuperado de su enfermedad y volvía a mostrar la fortaleza política que le caracterizaba. En noviembre de aquel año el gobierno del Partido Democrático de Japón, que se encontraba envuelta en disputas internas, dimitió y convocó elecciones.

Era el momento perfecto para que el PLD volviese al gobierno y Abe recuperara su posición como Primer Ministro, una oportunidad que el “Halcón” no dejaría pasar. Bajo el lema “Nippon o Torimodosu” (“Recuperemos Japón”), Abe inició su campaña con previsiones bastante favorables que se materializaron en las elecciones del 16 de diciembre, en las que el PLD obtuvo 294 escaños del total de 480 de la Cámara de Representantes, que sumados a los 31 escaños de su aliado Nuevo Kōmeitō daban una clara victoria que sumó aún más popularidad a Abe.

El Gabinete de Abe incluyó a importantes figuras políticas como Asō Tarō, que ejercería como Viceprimer Ministro y Ministro de Finanzas o Suga Yoshihide, como Secretario Jefe del Gabinete. En enero de 2013, Abe anunciaría en la Dieta su plan de reactivación y recuperación económica, unas medidas conocidas popularmente como “Abenomics” que tratarían de sacar a flote a una economía debilitada desde hacía dos décadas.

En política nacional, uno de los principales objetivos al inicio del gobierno fueron la consecución de la celebración de los Juegos Olímpicos de 2020 en el país, una meta que se vio cumplida y abrió esperanzas para el país tras el desastre de Fukushima.

El fortalecimiento de la defensa nacional frente a las agresiones de China y Corea del Norte se convirtieron también en otra máxima del Gabinete. El 24 de diciembre de 2014, Abe volvería a ser elegido como Primer Ministro por la Cámara de Representantes. Un mes después, en enero de 2015, anunciaría un plan de ayudas millonarias para los países en lucha contra el Estado Islámico, que había amenazado a Japón y retenía como rehenes a los periodistas Goto Kenji y Yukawa Haruna, que finalmente fueron asesinados.

Aquel año, el Gabinete de Abe trabajó intensivamente en el campo de la diplomacia con EEUU y alcanzó un importante acuerdo comercial con India, que se convertiría en una nación aliada en la región. Sin embargo, las relaciones con China y Corea del Sur se mantuvieron congeladas por las disputas históricas mantenidas por estos ambos países contra el país nipón. En enero de 2017, la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca cambiaría el rumbo del mundo y, con ello, de Japón.

Como principal aliado de los EEUU en Asia, Abe tuvo su primer encuentro con el magnate estadounidense en febrero de dicho año, en medio de una persecución mediática contra el Presidente de la nación americana que pronto el Primer Ministro japonés se percataría de errónea. No sólo encontró en Trump uno de sus aliados más leales sino también una amistad cercana que no tuvo con Obama y que perduraría hasta el día de hoy. Abe y Trump llevarían a cabo un plan de seguridad nacional en Japón contra las agresiones de China y Corea del Norte mediante la Alianza EEUU-Japón, en el cual se recogía una renovación  armamentística de las Fuerzas de Autodefensa.

En las relaciones con Rusia, mantuvo un acercamiento mayor que nunca, vislumbrandose por primera vez un tratado de paz que pusiera fin a más de medio siglo de confrontación. El 19 de noviembre de 2019, Abe logró un récord de 2.883 días en años de servicio en Japón superando a Tarō Katsura, y el 24 de agosto de 2020 superaría a su tío abuelo Satō Nobusuke, que contaba con 2.798 días como Primer Ministro y todo esto en medio de una profunda crisis derivada de la pandemia por coronavirus que ha supuesto un duro golpe a la economía nacional.

✒️ Parte VIII “El legado del Halcón”

Los seis primeros meses de 2020 supusieron para Abe un desgaste mental y físico que pasaría factura con la recaída en la enfermedad que ya le llevó a dimitir en 2007: la colitis ulcerosa.

El “Halcón”, marcado por el devenir de los tiempos, no pudo soportar más el enorme peso de la nación japonesa que durante casi ocho años llevó sobre sus espaldas pero, ¿es su renuncia definitiva?

La respuesta a esta cuestión es difícil de responder, pues si por algo se caracteriza Abe es por su espíritu incansable y su capacidad de recuperación, por lo que su retiro podría verse finalizado en cualquier momento. El legado de Abe a Japón y al mundo es el esfuerzo de cambio y acercamiento hacia otras naciones antes hostiles, la actitud diplomática en situaciones graves de confrontación y un amor incuestionable hacia Japón, a sus costumbres y a sus valores, manteniendo a su nación en lo más alto a pesar de los obstáculos.

Su figura es señalada por mandatarios de todo el mundo como la un ejemplo en lo político y en lo personal que la Historia valorará en los años venideros y su retiro abre una nueva era política en el país del Sol Naciente.

Fran Chica Hergueta fran_chica97 Director del periódico Nippon News Oficial @nippon_news_oficial 

 

 

 

 

 

 

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