Fin de la aventura populista en Estados Unidos

Un gran fracaso para el populismo

Ronald Reagan ya decía que un gran líder no es necesariamente quien hace grandes cosas sino quien logra que otras las hagan.

Hace 4 años, en Estados Unidos se armó un sentimiento generalizado que quería acabar un las políticas demócratas que tuvieron durante 8 años. Un “Yes, We Can” encumbraron a Barach Obama a la presidencia de EEUU. Prometía mucho y quedó en nada. Y por desgracia, Trump vuelve a ser un ejemplo de dirigente que promete mucho pero que acaba siendo víctima de sus propias zancadillas. La principal el populismo.

La renuncia estos 4 años a un liderazgo nítidamente centrado en cuanto a discurso pero duro de fondo ha hecho que hoy Biden gane las elecciones. Trump apostó por el populismo en la campaña y en su forma de hacer política en vez de aprovechar su carisma para centrar su discurso y lo ha pagado caro. Un claro ejemplo son estas elecciones, pero ya vimos como al inicio de la gestión de la pandemia también acabó pagándolo caro.

Estas elecciones en EEUU a mi modo de ver, es un claro mensaje aquellos navegantes que apuestan por el populismo en su discurso. Un liderazgo populista engaña una vez, pero dos ya no. Y en España, El discurso de Vox, igual que el de PODEMOS, está destinado al absoluto fracaso.

Las personas buscan opciones políticas que no estén en líos, sino en solucionar la vida de las personas.

La política es la herramienta más eficaz de transformación de la sociedad, por eso es imprescindible un poso ideológico, unos valores y principios, un porqué hacer de las cosas. Pero creo que se puede combinar con un poco de bonhomía y sin alterar al país.

Álex Cortés Fernández