AMADEO I: EL REY QUE NO PUDO GOBERNAR

AMADEO I: EL REY QUE NO PUDO GOBERNAR

A lo largo de la historia de España, muchos reyes han intentado reinar, pero pocos lo tuvieron tan complicado como Amadeo de Saboya. Este rey fue el elegido para ser el primer rey no Borbón de la historia del país desde 1714 pero que, antes de empezar a gobernar, ya se le complicó la situación. Hoy hablamos de la vida y del (corto) reinado de Amadeo I.

Baile de candidatos

Hijo del unificador de Italia y su primer rey, Víctor Manuel II de Saboya, Amadeo fue el último de una larga lista de candidatos a ocupar el trono de España que la reina Isabel II había dejado vacante tras su exilio tras la Revolución de 1868.

El primer candidato fue el duque de Montpensier y cuñado de Isabel II, Antonio de Orleans, que ambicionaba el trono siendo rey o rey consorte de su esposa e hija de Isabel II, Luisa Fernanda. El jefe de gobierno, el general Prim, no lo veía con buenos ojos y acabó siendo descartado cuando este mató en un duelo a pistolas a Enrique de Borbón, el otro cuñado de Isabel II. Otro candidato al trono fue el general retirado y héroe de la primera guerra carlista Baldomero Espartero que rehusó la oferta por su edad y por estar descontento con la política nacional. Incluso se llegó a pensar en Carlos de Borbón y Austria-Este, pretendiente carlista bajo el nombre de Carlos VII, pero fue rechazado por ser Borbón y carlista. Por otra parte, también se propuso a Fernando de Sajonia-Coburgo o Fernando II de Portugal bajo la opción de llegar a crear una “unión ibérica”, pero este la rechazó y propuso su lugar a su yerno Leopoldo de Hohenzollern. El canciller alemán Bismarck apoyó la idea pensando en una unión hispano-prusiana, la misma idea que no gustaba al emperador francés Napoleón III. Al final, la opción de Leopoldo no cuajó.

Finalmente, el 3 de noviembre de 1870, el general Prim notificaba a las Cortes que Amadeo de Saboya accedía a ser el rey de España y el 27 del mismo mes, Amadeo I era coronado rey. Sin embargo, el rey tardaría un mes en llegar al país ya que su mujer estaba embarazada. Hay que decir que Amadeo debió aceptar el trono español ya que su hermano Humberto acababa de tener un hijo y, por lo tanto, se le hacía imposible acceder al trono italiano. Finalmente, el recién coronado rey se dirigió en barco hacia España desde Rímini hasta Cartagena. Amadeo I llegaba a España el 30 de diciembre de 1870 con la noticia de que su mayor, y único valedor, el general Joan Prim había muerto tras un atentado en Madrid. El 2 de enero de 1871, se dirigió a Madrid para jurar la constitución y visitar el cuerpo de Prim.

Reinado complicado

Sin su valedor, Amadeo I se encontró con un país donde poca gente le mostraba simpatía. A la nobleza no le gustaba un rey que apoyaba la abolición de la esclavitud y se mantenían fieles a los Borbones. El pueblo, en general, no lo respetaba por ser un rey extranjero y lo llamaban “Macarroni I” y los políticos nunca terminaron de apoyar la opción de Prim y estaban con sus enfrentamientos por el poder, a pesar del intento del rey de establecer un turno pacífico de gobierno entre fuerzas políticas. Por su parte, los carlistas se levantaron contra Amadeo I y apoyaban el derecho a la corona de Carlos VII. También hace falta decir que el rey y su esposa sufrieron un intento de atentado el 10 de julio de 1872 mientras estaban montados en su carro en la calle Arenal cuando volvían de un paseo por el Retiro de Madrid.

Uno de sus pocos apoyos fue su esposa María Victoria del Pozzo. La reina era todo lo opuesto a su antecesora Isabel II ya que representaba a la perfección el modelo de madre de familia y esposa devota y religiosa. La reina, que a diferencia de su marido, hablaba perfectamente el español, se dedicó a trabajar la imagen de la nueva monarquía a partir de ese papel. De esta manera, la reina María Victoria se centró en ayudar en obras benéficas, en la atención a los más necesitados y desvalidos y se encargó del mecenazgo de artistas y escritores.

Por su parte, las élites políticas vieron necesario dar a conocer al rey al país para legitimar la nueva dinastía. Así, se quiso dar a conocer la vinculación de la casa de los Saboya con la casa de los Austrias y con la de los Borbones para quitar el sambenito de monarquía extranjera, se quiso potenciar la idea de que la monarquía saboyana era regeneradora y moderna ya que el sistema imitaba el modelo británico, el monarca siguió con tradiciones como la de ennoblecer a gente importante, dar a conocer las actividades del rey y la familia real a través de todos los medios de comunicación, y se quiso que el rey viajara por el país para visitar pueblos y ciudades y estar en contacto con la gente.

Amargo final

A pesar de todos estos esfuerzos para legitimar al rey, la situación era muy inestable en España: 6 gobiernos en 2 años, la tercera guerra carlista iniciada en el 1872 y la Guerra de Cuba seguía empeorando. Pero el detonante del final del reinado de Amadeo I fue el conflicto de los Astilleros con el presidente de gobierno Ruiz Zorrilla. El jefe de gobierno, con presiones de las Cortes, quería disolver los Astilleros y estos le dijeran al rey que se impusiera de manera autoritaria. Sin embargo, el rey, fiel a su juramento constitucional, se negó y se ofreció a mediar como jefe supremo del Ejército que era, pero fue imposible: las Cortes suprimieron el organismo militar sin avisar.

Desanimado y sintiéndose desautorizado, el rey tomó la decisión de abdicar el 11 de febrero de 1873. Esa misma tarde, se proclamaba la Primera República española. Al día siguiente, acompañado por su familia y Ruiz Zorrilla, Amadeo se fue en tren hasta Lisboa y, de allí, se fue a Turín donde recuperó sus títulos de príncipe de Italia y duque de Aosta y se reincorporó al Ejército italiano. María Victoria, la reina que hizo lo que pudo, murió en febrero de 1876 y Amadeo se casó en segundas nupcias en 1888 con su sobrina carnal María Leticia Bonaparte. Amadeo de Saboya murió en 1890 por una bronconeumonía.

Este fue el breve e intenso gobierno de Amadeo I, el monarca que quiso gobernar y no le dejaron.

Carlos Llanas