OPINIÓN

Salvador Illa: La Vergüenza Socialista

El 2021 sigue prometiendo, ha comenzado fuerte.Desde el asalto al capitolio o la nevada histórica, hasta la temible tercera ola de covid-19.

Entre tantos acontecimientos inesperados, no podemos dejar de lado la dimisión del hasta ahora ministro de Sanidad, Salvador Illa. El PSC recibe a su nuevo candidato el pasado martes, una vez nos abandona a los españoles en el peor momento de la pandemia.

Efectivamente señores, lo han vuelto a hacer, a pesar de tener la cifra de muertos más preocupante en nuestro país en términos comparativos con la primera ola, nos abandonan.

Es decir, los socialistas vuelven a hacer de las suyas mientras demuestran descaradamente la falta de responsabilidad y compromiso con todos nosotros.

Bien es cierto, que tampoco sorprende en exceso. Estos últimos diez meses han venido marcados por la despreocupación y desinformación por parte del Gobierno de España, así como por la falta de gestión de los políticos social-comunistas que la mayoría de los ciudadanos votaron en las urnas las pasadas elecciones nacionales.

Racionalmente hablando, no creo que sean tiempos para invitar a todos los votantes de izquierdas a disfrutar lo votado, ni a seguir fomentando los conflictos de intereses políticos.

Debemos luchar por todas y cada una de las vidas de los españoles sin dejar de lado la reflexión y la coherencia.

Esta pandemia a nivel mundial y nacional nos ha afectado directa o indirectamente, dejando cifras desoladoras y estoy convencida de que todos conocemos a alguien socialista o no, que ha sufrido la enfermedad o perdido a un ser querido.

Es por esto, que lo que debemos de hacer es invitar a la sensatez, tener buen juicio y reconocer todos los recursos que el Gobierno de España tenía y tiene en su mano para hacer mejor su trabajo-o para ponerse directamente, por primera vez, manos a la obra en la lucha contra el covid-19-con el fin de ayudar a los españoles.

Sin embargo, la cruda realidad es que las decisiones de este Gobierno continuamente dejan mucho que desear.

Con respecto al tema de Salvador Illa, sin ir más lejos, nos damos cuenta de la gran falta de responsabilidad como ministro, que supone lavarse las manos.

Su decisión me parece antiética y cobarde, teniendo en cuenta que la situación en los hospitales de España es complicada, los cuales van a encontrarse prontamente al límite del colapsoy, por otro lado, contemplando un notable empeoramiento en los datos, ya que la incidencia acumulada de casos covid-19 está en modo ascendente, casi llegando a los 895 casos por cada 100000 habitantes.

El Gobierno de España, demuestra nuevamente su falta de compromiso con los españoles, dejando de lado la salud y despreocupándose de la administración del ministerio actualmente más activo e indispensable del país.

Aunque claro, ¿qué podíamos seguir esperando de una persona filósofa que entró al Gobierno sin preparación alguna en materia sanitaria,simplemente por la cuestión del cupo catalán? ¿O de un ministro que llegó a olvidarse de comprar material sanitario como las jeringuillas, a la hora de poner vacunas? ¿Y cuándo se quedó corto de mascarillas en las anteriores olas de la pandemia…? En definitiva, este Gobierno es decepcionante, tiene de todo menos coherencia, y muy pocas luces.

Finalmente, veremos que sucede en las próximas elecciones autonómicas catalanas, cuando Cataluña tenga que elegir al representante que más se ajuste a las demandas del ciudadano en los tiempos que corren…la gran incógnita es: ¿volverán a confiar en un ministro que decide abandonarnos en mitad de una crisis sanitaria?

Unas elecciones, que, por cierto, han disparado el voto por correo, ya que permiten votar en las urnas a las personas positivas en covid-19, para supuestamente, proteger el derecho a la participación política y también la salud.

La conclusión es por decirlo suavemente en términos generales- que vamos de fracaso en fracaso y quetodo bajo este Gobierno de España es muy ilógico, sinceramente.

Elena Romero Mateos