El PP pide la lista de reuniones en la embajada de Caracas con directivos de Plus Ultra

El PP pide la lista de reuniones en la embajada de Caracas con directivos de Plus Ultra

El Partido Popular ha registrado este viernes una pregunta parlamentaria en la que reclama al Gobierno la lista de reuniones en la embajada española de Venezuela con directivos y accionistas de Plus Ultra, la aerolínea rescatada por la SEPI con 53 millones de euros.

El miércoles  el máximo responsable de la embajada en Caracas, el diplomático Juan Fernández Trigo, recibió el 5 de marzo en su residencia al magnate próximo a Plus Ultra, Camilo Ibrahim Issa, junto a un grupo de empresarios que representan intereses españoles en el país sudamericano. Cuatro días después llegó la decisión del Consejo de Ministros.

Los diputados ‘populares’ Belén Hoyo, Valentina Martínez, Marta González y José Ignacio Echániz han preguntado al Ejecutivo si puede proporcionar “una relación detallada” de los encuentros mantenidos entre el encargado de negocios, el citado Fernández Trigo, o “cualquier otro miembro de la representación diplomática española” con Ibrahim, quien también ejerce como presentante de Inditex en Venezuela.

El principal partido de la oposición también inquiere al Gobierno si se han producido reuniones entre la embajada española en Caracas y “cualquier otro directivo o accionista de la aerolínea Plus Ultra” al margen de Ibrahim.

Compañías invitadas a la embajada
La reunión en Caracas se trató de un almuerzo de trabajo organizado por el consejero comercial de la embajada, Sergio Atance, y en dicho grupo de empresarios se encontraban representantes de compañías españolas con presencia en Venezuela como BBVA, Telefónica, Air Europa, Abanca o Inditex. “El señor Camilo Ibrahim asistió en representación de esta última”, precisó la Oficina de Información Diplomática (OID) a este periódico.

“En ningún momento se trató nada relacionado con la compañía Plus Ultra. El encuentro tuvo como objeto conocer la situación empresarial y económica de Venezuela, y se enmarca dentro de los contactos que tiene cualquier representante diplomático”, aseguraron desde el departamento de Arancha González Laya sobre esta comida hasta ahora desconocida.

De hecho, insistió Exteriores, la reunión con empresarios vinculados a compañías españolas fue “la segunda de carácter colectivo” que se organizó en la residencia desde que el diplomático tomó posesión como encargado de negocios en noviembre tras la salida del anterior embajador, Jesús Silva.

La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, y la número dos de Exteriores, Cristina Gallach, a finales de marzo.
La presencia de Ibrahim en la residencia española causó “sorpresa” en algunos de los empresarios invitados, pues nunca antes había estado en la embajada o en la vivienda oficial del representante de España.

En este sentido, fuentes empresariales recordaron que los antecesores de Fernández Trigo nunca le invitaron a una reunión de estas características por las “malas referencias” que tenía la embajada de este magnate venezolano-libanés,  señalado como principal nexo entre Plus Ultra y altos cargos chavistas.

Si bien Ibrahim niega ahora cualquier vinculación con la aerolínea rescatada por el Gobierno español, las fuentes subrayan que la embajada conocía a este empresario como accionista mayoritario de Plus Ultra tras aportar 30 millones de dólares al capital de la sociedad fruto de su amistad con Rodolfo Reyes Rojas y Raif El Arigie Harbie, que encabezan el entramado de la aerolínea con el 57% de las acciones.

Plus Ultra niega la cifra
Desde Plus Ultra, sin embargo, se niega ese extremo. “No es cierto que Camilo Ibrahim Issa haya invertido 30 millones de dólares en la compañía. Este empresario no es accionista de Plus Ultra. La relación que pueda tener Rodolfo Reyes con Camilo Ibrahim Issa en el ámbito personal, no tiene nada que ver con la relación del primero con Plus Ultra”, subraya un portavoz de la compañía.

Hay otro elemento que vincula a Ibrahim con la aerolínea. En verano hubo un vuelo directo de Plus Ultra entre Caracas y Beirut, capital del Líbano, tras la primera ola de coronavirus, en el que se repatrió a un importante número de personas de la comunidad venezolana-libanesa gracias a las gestiones personales del empresario.