Nadia Nadim, la refugiada afgana que se ha convertido en un símbolo del PSG

Nadia Nadim, la refugiada afgana que se ha convertido en un símbolo del PSG.

Refugiada afgana, cirujana y delantera del París Saint-Germain.

El ejemplo de lucha y superación de Nadia Nadim es toda una inspiración.

No ha tenido una vida fácil: en los 90, los talibanes asesinaron a su padre, un general del Ejército Nacional Afgano.

Los derechos de las mujeres se vieron radicalmente limitados, no podían ir a la escuela, practicar deporte, ni salir a la calle.

No era un ambiente seguro para seis mujeres solas, por lo que su madre decidió huir del país.

Pagaron a un traficante de personas para llegar hasta Pakistán, luego volaron a Italia con pasaportes falsos y de allí hasta Dinamarca escondidas en el interior de un camión.

Tras varios meses en distintos campos de refugiados, consiguieron el asilo y empezaron una nueva vida.

Ahora, con 33 años, Nadim está completando su tercera temporada en el PSG y terminando sus estudios de Medicina.

Habla nueve idiomas y dedica gran parte de su tiempo a causas benéficas.

Es una auténtica luchadora, algo de lo que es consciente y le ayuda a seguir creciendo.

“He aceptado lo que pasó con mi papá. Todavía es doloroso, pero lo superé. Y ahora pienso, ¿qué es lo peor que puede pasar? Y realmente amo ese sentimiento.
No creo que sea invencible, pero es como, ‘mierda, necesitas todo un ejército para derribarme’”.

Consciente de que cualquier pequeño gesto puede tener un gran impacto, se ha especializado en cirugía reconstructiva y cuando se retire quiere trabajar con Médicos Sin Fronteras en países como su Afganistán natal y ser “la última esperanza de alguien”.

“Conozco el valor de ayudar a una persona cuando no tiene esperanzas. Soy un recordatorio andante de eso. Toda la ayuda que me brindaron en mi vida me convirtió en la persona que soy hoy”.

En 2009 se convirtió en la primera persona nacida en el extranjero en vestir la camiseta de la selección danesa.

Fue allí donde se enamoró del fútbol, cuando vio, por primera vez, a niñas jugando al fútbol. Hoy en día tiene una escuela de fútbol en Dinamarca.