La indigencia moral de Sánchez

La indigencia moral de Sánchez

 

Por: Alberto García Cosía

La herida sigue abierta entre las familias de las víctimas de ETA en el décimo aniversario del cese definitivo de su actuación armada. Casi 50 años de lucha en España y Francia, los integrantes de la banda llevaron a cabo centenares de atentados, secuestros y extorsiones para negociar con el Gobierno la independencia vasca.

 

Algunos de los atentados mas terribles fue el de Hipercor de Barcelona. Murieron 21 personas e hirieron a 45 Se perpetró en una época en la que también se llevaron a cabo otros gravísimos ataques mortales como el de la casa cuartel de Zaragoza o el de Vic entre otros.

El secuestro más largo de la banda fue al funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara. Estuvo encerrado 532 días en un zulo con un espacio de 2,2 metros de ancho por 1,80 metros de alto, sin luz natural, con la única iluminación de una bombilla de escaso voltaje.

Pero fue el espíritu de Ermua el que provocó un sentimiento social multitudinario de rechazo al terrorismo. Un punto de inflexión en la historia vasca. El secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco conmovió a toda España. Las calles se llenaban de manos alzadas teñidas de blanco por un único motivo. Pedir la unidad, la paz y la libertad.

La historia de ETA se define en cifras: 853 asesinatos, 3.500 atentados y más de 7.000 víctimas. Pero, sin embargo, todo esto a Pedro Sánchez parece importarle poco.

No le vale con acercar a centenares de etarras con delitos de sangre y seguir permitiendo los homenajes a terroristas, que ahora pactará los PGE con Bildu, blanqueando aquellos que justifican los 853 asesinatos de inocentes. Humillando a las víctimas del terrorismo y dejándolas todavía más atrás.

“Tenemos a 200 presos en la cárcel y si para sacarlos hay que votar los Presupuestos, pues los votamos. Así de alto y de claro os lo digo”. Decía Otegi siete horas después de que hiciera una declaración solemne asegurando que el sufrimiento causado por ETA “nunca debió haberse producido” y aunque reconoció el “dolor” causado a las víctimas del terrorismo, no condenó los asesinatos y no pidió perdón. Una verdadera tomadura de pelo del terrorista Arnaldo Otegi. Pese a que, en la sesión de control del pasado miércoles en el Congreso, Sánchez aseguró con un “no rotundo” al canje de presos por apoyos a los PGE. ¿Por qué debemos de creerle? Si él mismo dijo en campaña “Con Bildu no vamos a pactar, si quiere lo digo cinco veces o veinte, esa pregunta ofende, con Bildu no se acuerda nada”. Pero le faltó tiempo cuando llegó al poder y acordar con ellos la derogación de la reforma laboral. La misma que creó 3 millones de empleos y él mismo ha usado para los ERTES. Las victimas merecen memoria, dignidad, justicia, paz y verdad. Pero la miseria moral de Sánchez no tiene limites y terminará aceptando para mantenerse en el poder. porque por culpa de intereses indignos tiene a los españoles arrodillados ante los independentistas. Desacató a la legalidad, malversó la soberanía y humilló a España sacando a 9 delincuentes golpistas de la cárcel a sabiendas de que lo volverán hacer.

Un ejecutivo que nos lleva a la ruina total. Después de que dijera que nadie se iba a quedar atrás, en las ultimas horas ha subido la cotización de autónomos un 20% el combustible un 30% la luz un 300% y seguirá exprimiendo todavía más nuestros bolsillos en los próximos días. Ya ha anunciado que quiere poner peajes en las carreteras. El Gobierno más caro, más inepto y más dictatorial de la democracia.

Necesitamos urgentemente un cambio. En la calle hay ilusión por el proyecto de libertad y progreso del PP.

Aunque no será fácil sacar a Sánchez del Palacio de La Moncloa, debe saber que su tiempo se está agotando, porque cada día son más españoles que desean sumarse a las propuestas ganadoras del Partido Popular y disfrutar del mismo plan o similar que goza la Comunidad de Madrid de Ayuso.

Tenemos un líder con un proyecto fuerte y mayoritario. Que cree en los españoles, en el futuro de nuestros hijos, en la libertad de elección, en la igualdad de derechos y en la unidad Nacional. Urge en España un Gobierno de libertad liderado por Pablo Casado, para corregir los despropósitos del sanchismo y llevar a los españoles a un futuro mejor.