El sueño de Frank y Haydée en Fitur

El sueño de Frank y Haydée en Fitur

 

Fitur 2022 ha cerrado su última edición siendo el stand de la República Dominicana reconocido como el mejor de todos. El país ha sido este año el principal socio de la Feria Internacional del Turismo con su lema “lo tiene todo” junto a la imagen de FITUR, en una exclusiva colaboración, permitiendo a este célebre destino caribeño, de larga y consolidada participación en la Feria, aprovechar y rentabilizar, aún más, el magnífico potencial promocional del evento. Es la primera vez que un presidente del país caribeño venía a la inauguración de la feria y se involucra de una manera tan directa.

Para entender cómo ha llegado a ser lo que es hoy, tenemos que echar la vista atrás, hasta remontarnos a 1985, donde un empresario dominicano llamado Frank Rainieri llegó por primera vez a Fitur, en representación del Grupo Punta Cana.

Sus inicios datan del año 1969 cuando un joven soñador de veinticuatro años iniciaba un proyecto de cabañas turísticas a orillas del mar Caribe, para más tarde unirse a él su mujer Haydée, actual vicepresidenta del grupo y pilar fundamental para llevar a cabo ese sueño.

Al principio fueron años difíciles, tanto es así que sus frutos no se vieron hasta pasados doce años, ya que, hasta entonces, ese fue el tiempo que estuvieron sin cobrar y reinvirtiendo todo en su proyecto, para que algún día se hiciera realidad.

El punto de inflexión llegó tras ocho años de desarrollo en diciembre de 1983, donde con una inversión de 50.000 dólares consiguieron construir un pequeño aeropuerto, simplemente mediante la optimización de los recursos naturales locales.

El matrimonio Rainieri fue pionero y adelantado a su tiempo con respecto a la responsabilidad ambiental, y una economía del reciclaje, ya que los árboles que se cortaron para hacer posible la pista, fueron usados para construir la terminal, algo que nunca antes se habría hecho en ninguna parte del mundo y que convertía a este aeropuerto en uno de sus atractivos principales para los turistas.

El primer vuelo fue en enero de 1984 desde San Juan, Puerto Rico y el primer año cerraron con algo más de 2.600 pasajeros.  No fue hasta 1992 cuando el grupo obtuvo beneficios por primera vez.

En los últimos 25 años, según datos del Banco Mundial, la República Dominicana experimentó un fuerte crecimiento económico.

La economía mantuvo su rápida expansión en los años previos a la pandemia de COVID-19; entre 2015 y 2019, con una tasa de crecimiento anual del PIB dominicano promedió de un 6,1 por ciento. En 2018, fue el país en el puesto 49, más visitado del mundo, con 6,5 millones de turistas internacionales, llegando a facturar más de 7.5 mil millones de dólares.

El impacto global que supuso la pandemia de COVID-19 impactó de forma muy significativa en la economía del país caribeño, provocando en el segundo trimestre de 2020 una aguda contracción en todos los sectores críticos, como Turismo, Construcción y Minería.

El PIB se contrajo un 6,74 por ciento en 2020. La pandemia ha ejercido una presión intensa sobre los ingresos y también sobre los gastos, por lo que los empresarios del sector con la familia Rainieri a la cabeza, decidieron vacunar a todos sus trabajadores para poder seguir siendo un destino turístico para el mundo entero, y con la ayuda del gobierno se convirtieron en uno de los pocos destinos caribeños seguros. En los últimos diez años, el crecimiento económico redujo la tasa de pobreza de forma significativa, favoreciendo a su vez la expansión de la clase media dominicana.

El negocio de las cabañas evolucionó en el Grupo Punta Cana, conformado por las empresas Punta Cana Beach and Golf, Punta Cana Resort and Club, Escuela Internacio­nal Punta Cana, Corporación Aeroportuaria del Este, Punta Cana Yacht Club, Corporación Turística y de Servicios Punta Cana, Guardianes del Este entre las más importantes. 

Hoy día se ha convertido en uno de los referentes mundiales y principales destinos turísticos del mundo, donde desde 1998 pasan los fines de año el 42º Presidente de los Estados Unidos de América, Bill Clinton junto con su esposa Hillary al igual que el Secretario de Estado estadounidense más famoso de todos, Henrry Kissinger y, es que el paraíso caribeño construido por los Rainieri se ha convertido con el paso de los años, en el retiro y descanso de las personas más influyentes del mundo.

Frank y Haydée Rainieri fueron unos visionarios porque vieron lo que otros no vieron. Imaginaron una próspera ciudad turística en unos terrenos en los que otros veían una frondosa selva y, para llevar a cabo su sueño lo basaron siempre en los valores familiares con los que iniciaron esta gran empresa.

Esta filosofía de gestión es la que ha conseguido consolidar las bases para lograr la excelencia que les caracteriza, manteniendo su esencia en la responsabilidad empresarial, social y ambiental, la lealtad, la ética, la calidad y el servicio.

En estos valores han sido transmitidos a sus hijos Frank Elias, Paola y Francesca, quienes dirigirán el futuro de esta empresa familiar que es un factor multiplicador para la economía dominicana.

Y es que, el turismo representa una de las industrias que más han ayudado a convertir al país en una de las economías de mayor expansión en la región de América Latina y el Caribe. Por ello en estos tiempos de tanta incertidumbre, se necesitan más empresas familiares que arriesguen y asuman grandes responsabilidades.