ESTADOS UNIDOS: UNA NACIÓN HECHA A TRATADOS Y A BILLETES

ESTADOS UNIDOS: UNA NACIÓN HECHA A TRATADOS Y A BILLETES

A lo largo de la historia, por regla general, muchos estados actuales se formaron a base de invasiones y conquistas; es decir, con el uso de la fuerza. Sin embargo, hay un caso particular, como es el caso de Estados Unidos.

Los americanos crearon un país a partir de dos cosas: la negociación y la billetera. Hoy vamos a repasar brevemente como Estados Unidos se creó el territorio que tiene hoy en día. En esta lista vamos a dejar de lado los territorios que pertenecen a los Estados Unidos, pero que tienen el status de Estado como son Puerto Rico, la Bahía de Guantánamo, Islas Vírgenes, etc. o que fueron territorios americanos y ya no lo son como Cuba y Filipinas.

 

Comprando media Norte América

El primer gran territorio que el Gobierno de los Estados Unidos compró para ampliar sus fronteras fue el territorio de Luisiana en 1803. Este territorio, que se llegó a extender entre el actual estado del mismo nombre hasta la frontera con Canadá y ocupando todo el centro del territorio americano, fue siempre un terreno disputado entre Francia y España.

Dentro de la Guerra de los Siete años (1756-1763), Francia y España firmaron en 1762 un acuerdo secreto, el Tratado de Fontainebleau, en el que España adquiría la zona de Luisiana, territorio francés desde el siglo XVII y que fue bautizada con el nombre del rey Luis XIV. Con este territorio, el imperio español consiguió mayor influencia en el territorio.

Sin embargo, en 1800, dentro de las guerras napoleónicas, con el tratado secreto de San Ildefonso, Francia recuperaba este territorio a través de una cesión a cambio de unos territorios italianos. Dicha cesión se oficializó con el Tratado de Aranjuez del año siguiente.

En 1803, Napoleón se vio obligado a vender el territorio al gobierno americano presidido por Thomas Jefferson, el tercer presidente de la historia del país. Con esta compra, los estadounidenses empezaban de manera oficial su expansión y colonización del Oeste. Esta compra también comportaría unas ciertas disputas territoriales con España.

 

Dominando el continente

 

Tras el fin de las guerras napoleónicas, el rey Fernando VII regresó al trono de una España con las arcas vacías. Para recuperarse económicamente, el rey decidió vender algún territorio colonial como fue el caso de Florida.

Este territorio, no muy grande en cuanto en extensión, estaba ya rodeado por Estados Unidos tras la compra de Luisiana. Además, los territorios americanos estaban demasiado lejos de la metrópolis como para estar protegiéndolos.

De esta manera, en 1819, el ministro plenipotenciario español en los EEUU y el secretario de Estado, John Quincy Adams firmaron el Tratado Onís-Adams. Este tratado pretendía marcar

las fronteras entre las dos naciones. A cambio de la soberanía definitiva del Virreinato de Nueva España, España cedía Oregón y Florida de manera perpetua. El acuerdo no fue ratificado hasta 1821 cuando España vendió Florida a los americanos por una cantidad de dinero que jamás se abonó.

La relación diplomática España-EEUU no se acabaría aquí. Hemos dicho que el Tratado Onís-Adams, ratificado en 1821, le sirvió a España para asegurar su dominio sobre el Virreinato de Nueva España. El nuevo territorio independiente se llamó México.

México iría formándose como nación hasta 1836 cuando la zona norte se independizó creándose la República de Texas. En 1846, y tras mucho meditarlo, Estados Unidos anexionó Texas aunque esto provocaría una guerra entre México que los americanos ganarían y serviría para anexionarse la Costa Este y California con la firma del Tratado de Guadalupe-Hidalgo en 1848. Aparte, la parte sud de los actuales estados de Nuevo México y Arizona conocida como La Mesilla fue comprada a México en 1853 en la Compra de Gadsden.

Para acabar de implantar su autoridad en el continente, los Estados Unidos le compraron al Imperio ruso del zar Alejandro II el territorio de Alaska en 1867. Esta compra se enmarca en la necesidad de Rusia para tener ingresos y para evitar que Gran Bretaña se estableciera en la zona.

Nación de ultramar

Para acabar, hablemos de la anexión de Hawái. Hawái y Estados Unidos mantenían relaciones comerciales desde 1838 y rápidamente se instalaron en la isla. Con el tiempo, los americanos fueron haciéndose con el control de la vida social y económica del reino.

Con ese poder llegaron a imponer una constitución en 1887 que dejaba sin poder de facto al rey. Ante las amenazas a punta de arma para que el monarca ratificara esa constitución, esta ley fue conocida como la Constitución Bayoneta.

En 1891, con la llegada al trono de la reina Liliʻuokalani que quiso derogar esta constitución, los colonos la derrocaron para implantar un Gobierno Provisional. La reina intentó, sin éxito, recuperar el trono. El reino pasó a ser la República de Hawái en 1894 y en 1898 se anexionó a los Estados Unidos.

 

Carlos Llanas

@carlosllanas_ @rincondhistoria